Por qué empecé este blog (y por qué tardé tanto)

«Empecé a viajar porque te vi a vos en Instagram y me encanta todo lo que hacés.»

Eso me lo dijo alguien hace años. Yo vivía en Melbourne, subía stories de mi vida cotidiana: el flat white de cada día, las muestras de moda, las comidas, la ropa que encontraba en los op shops, los viajes de fin de semana y muchas fotos del gatito de mi flatmate que se llamaba Chip. Lo compartía en Instagram para familia, amigos y conocidos. En Twitter compartía tipo mini blogging para algunos amigos y otros desconocidos. Todo eso que escribí, alguna vez hizo que alguien haga algo.

Tengo las mil y un anécdotas encontrándome seguidores por distintos países. Ya vendrán esas historias.

No tenía blog. No tenía curso. No tenía nada armado. Solo era yo, mostrando mi vida tal como era mientras laburaba como Pinterest Manager para clientes.

Esa repercusión me quedó dando vueltas durante mucho tiempo.

El problema con las etiquetas

Nací en Córdoba. Me fui a Australia. Ahora vivo en Milán. Soy diseñadora de indumentaria transformada en especialista de Pinterest. Tengo clientes en Estados Unidos, un negocio registrado en Italia, y una audiencia que habla español (Que está en Argentina, o que son argentinos que migraron por todo el mundo).

Una vez alguien me dijo, con toda la mejor intención del mundo, que era difícil ubicarme. Que no entraba en ninguna categoría clara como presentarme a otros.

Por un tiempo creí que era una desventaja, intenté pensar cómo achicarme. Creía que necesitaba enfocarme. Elegir una sola cosa y quedarme ahí porque «así iba a tener éxito».

No me salió.

Lo que me enseñó vivir en tres países

Antes de viajar, charlaba con un amigo que me contaba algo sobre un viaje y tuvo que preguntarle a su compañero de viaje «te acordás en qué país pasó tal cosa?» y yo pensé ¡guau! Qué increíble debe ser viajar tanto que no te acordás de dónde pasó cada cosa.

Fue uno de los comentarios que me impulsaron a sacar una visa, meter mis cosas en una valija y tomar un avión sola a Australia.

Cuando te mudás de país aprendés que la gente actúa como actúa por todo lo que vivió. Que no hay una sola manera de hacer las cosas. Que lo que parece obvio en un lugar, en otro no existe. Y que las cosas que en un lugar se dan por descontadas, en otro son un lujo.

Eso me entrenó para no juzgar tan rápido. Para encontrar soluciones creativas en lugares donde otros todavía están viendo el problema.

Mi formación en diseño de moda me dio lo mismo: el ojo para ver lo que no está funcionando y la mano para arreglarlo de una forma creativa.

Por qué existe este blog

Estoy cansada de achicarme para caber en un solo lugar. Me cansé de tratar de convencer a personas sobre una plataforma que no es mía (aunque sigo creyendo que es la mejor plataforma de internet y que tiene mucho espacio para que crezcamos con contenido orgánico), porque primero tengo que vender el producto de alguien (que no me paga) para después vender mis servicios. Y está bien, hace 10 años que vivo y viajo trabajando exclusivamente como Pinterest Strategist sin pausa. Pero siento que no puedo dedicarle una vida a una plataforma que no es mía.

Acá voy a escribir sobre lo que significa construir algo propio siendo mujer y siendo latina – la cantidad de veces que tuve clientes hombres y contrataron a alguien «más capo» para que me controle… También voy a escribir sobre novedades de diseño, moda vintage, upcycling, mercados, museos, exposiciones. Sobre vivir en Milán con ojos de cordobesa. Sobre la rutina cuando no tenés horarios fijos, sobre las cosas que me organizan la cabeza. Sobre lo que estoy descubriendo, leyendo, pensando.

Todo eso, en el orden que vaya surgiendo.

Si algo de lo que escribo te hace sentir que vos también podés hacer esa cosa que venís postergando, juro que alcanza. Eso es exactamente lo que me gustaría lograr con este blog.

Soy todas esas personas. Y este es el lugar donde dejo de achicarme.

¿Querés que te avise cuando publique algo nuevo? Suscribite acá — sin spam, solo mis nuevos posts

María Laura Luna

Viví muchos años en automático. Ahora estoy reflexionando sobre lo que pasó y lo que quiero que pase. Diez años de emprendedora viajando por distintos lugares me enseñaron cosas que me hubiera gustado saber antes. Me cuesta encontrarme reflejada en otras personas — hice un camino bastante único. Este blog es parte de ese proceso.

more posts:

share this post:

Por qué empecé este blog (y por qué tardé tanto)